Tras ganar el maletín del “Money in the bank”, el luchador mexicano que no tiene miedo, Penta, ha logrado posicionarse y consolidarse en el plano estelar de la empresa luchística más grande del mundo, la WWE.
En un intenso combate de escaleras, Penta se adjudica el maletín más preciado del wrestling, ese que da la enorme oportunidad de buscar de forma directa cualquier título de WWE, en el momento en que el ganador o ganadora lo desee y crea prudente, ahora toca turno al mexicano de sumarse a dicha estadística.
Llamado a ser grande
Desde su arribo a WWE, Penta se caracterizó por no escatimar ningún esfuerzo con tal de conseguir el objetivo; con un gran “push” al principio, donde se fue aclimatando al ritmo de WWE, ya sea en solitario o en equipo, le fue sirviendo para poder medir sus alcances, mismos que serían reforzados con la gran conexión que consiguió con el público, esto debido en gran medida a que Penta ya había tenido un largo recorrido en la escena de la lucha libre estadounidense, desde luchas “indy” (independientes), segmentos como “Lucha underground”, y empresas como Impact y AEW.
Partiendo de ese punto, el “Cero Miedo” fue más constante en las apariciones a cuadro, forjando algunas rivalidades que le ayudaron a crecer dentro de RAW, con resultados mixtos, pero siempre presente dentro de la baraja de opciones para impulsar su carrera.
Campeonato Intercontinental como la punta de lanza
La oportunidad llegaba a Penta, con el título Intercontinental que históricamente ha servido para impulsar a las futuras grandes estrellas, siendo el anterior portador Dominik Mysterio, el hijo del amo del 619, con un largo reinado que parecía no tener fin, pero se toparía con el consentido de la afición mexicana para hacerlo cambiar de manos.
Tras una intensa batalla, Penta se hizo con el cinturón, siendo el primer titulo desde su arribo a WWE, algo que tarde que temprano se veía venir.
El cual, sin duda alguna, significa mucho para Penta; alguien que vino desde abajo, que tuvo que picar piedra sin que nadie le regalara algo, es oro en estado puro.
Su reinado tuvo puntos altos, refrendando su cetro tanto en RAW, como en la propia AAA, haciendo historia por ser el primer campeón de un título de WWE, en apostar su cinturón en un evento de AAA, siendo el retador en su momento Hijo del Vikingo.
Pero el campeonato cambiaría de manos a las de un viejo conocido; Chad Gable (anteriormente El Grande Americano original), sería el que despojaría a Penta del Intercontinental, pero lejos de verlo como una dolorosa derrota, se sintió como un paso necesario.
El hecho de perder este campeonato, es señal de que mejores oportunidades vendrán pronto; en el segmento de RAW en la Arena CDMX, Penta brindó posiblemente, la mejor lucha hasta ahora en WWE, poniendo lo mejor de su parte ante la figura de la empresa Roman Reigns, quedando muy cerca de lograr el campeonato mundial, ante un público mexicano que se entregó totalmente a su paisano.
Esto significaría, la inevitable segunda oportunidad.
El boleto de la lotería
Penta subió a la escalera que pone una mano en un título, “Cero Miedo” no sólo forma parte del muy selecto grupo de gladiadores mexicanos en hacerse con el maletín del “Money in the Bank”, Alberto del Río ya lo había hecho en 2011, sino que es dar un salto y una recompensa a tantos años de esfuerzo y sacrificio, porque cuando las ganas se notan, todo se puede.
Ahora, con la oportunidad de su lado, falta ver por quién decide canjearlo y buscar hacerse con el título, ¿será el campeonato de WWE?,¿el campeonato pesado?, ¿el megacampeonato de AAA? Nos depara un acontecimiento que sea cual sea para Penta, será histórico.
“No importa cuantas veces pierdas, no importa cuántas veces caigas, no importa cuántas veces te golpeen. Si tú luchas todos los días y crees en ti, créeme, lo vas a conseguir”, palabras de Penta recién coronado campeón Intercontinental WWE.

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




