Los proyectos de Luis Fernando Tena con Guatemala y Miguel Herrera con Costa Rica, no pudieron cumplir con el gran objetivo, que era estar en la próxima Copa del Mundo, dejando un amargo sabor de boca.
Si bien ambos proyectos tenían distintos tiempos, compartían en común el objetivo mundialista, lo que deja a este par de entrenadores mexicanos sin conseguir la meta deseada.

Centroamérica, paraíso de las oportunidades
Ver a entrenadores mexicanos dirigir en el fútbol centroamericano no es algo nuevo, hace ya años que algunos banquillos tanto de clubes como de selecciones son comandados por entrenadores mexicanos, que en los años recientes han encontrado en Centroamérica una oportunidad que se las ha negado en el fútbol mexicano, ante el arribo de entrenadores extranjeros que en algunos casos no cuentan con una trayectoria que los avale para dirigir en Liga MX.
El caso de Luis Fernando, llegar a Guatemala que mantenía la ilusión de finalmente ingresar a una Copa del Mundo a nivel mayor con el horizonte despejado de los «grandes de Concacaf» (Canadá, México y EUA), vislumbraba un camino menos complejo.
Tras lo hecho por Tena en la Copa Oro, estando muy cerca de llegar a la final, el buen fútbol y entrega de su equipo dejaban una buena sintonía y también dando motivos para poder posicionarse fuertemente para pelear un boleto mundialista.

Del deseo a la frustración
A pesar del ánimo y expectativas sobre lo que el cuadro «chapín» pudiera hacer, la eliminatoria fue cuesta arriba para los guatemaltecos, que tuvieron que competir ante Panamá, El Salvador y Surinam por un espacio mundialista.
Tras el cierre de la competición, Guatemala quedó en tercer peldaño con 8 puntos, sólo una unidad debajo de Panamá y Surinam, el primero de estos su rival directo para el mundial, con el que lastimosamente el entrenador campeón olímpico tocó pared; el crucial encuentro ante Panamá en casa significó una derrota que prácticamente condenó a Guatemala a quedarse sin opciones, a pesar de lo bien que pintaba la oportunidad mundialista.
Pura vida con el mismo Piojo de siempre
En paralelo llegaba Miguel «Piojo» Herrera a Costa Rica, con el claro objetivo de avanzar al Mundial, cuya mesa parecía puesta para que Herrera tomara revancha y guiara a los ticos de nueva cuenta a la Copa del Mundo.

Costa Rica mantenía aquella imagen del Miguel Herrera apasionado, motivador, que más que con la táctica, su principal arma el “discurso», era el factor diferencial para sacar lo mejor de cada jugador, a eso le apostó Costa Rica con el bicampeón con América.
Lastimosamente el aficionado costarricense no gozaría de la versión motivadora y bonachona del Piojo, sino más bien con la explosiva, nula autocritica y buscar justificar sus fallas, y eso, repercutiría en la eliminatoria.
De forma increíble, Costa Rica dejaba pasar la oportunidad de dar el paso al frente necesario; ubicados en un sector que pintaba para pelear el boleto directo al tú por tú con Honduras, a no poder ante equipos como Haití, que se convirtió junto a Curazao como las gratas sorpresas que Concacaf dotará para el próximo mundial.
Sólo 7 puntos y en tercer puesto fue lo que dejó la Costa Rica del “Piojo», que por más que buscó entre las piedras, es evidente que no cumplió lo esperado, por lo que su proyecto llegó al final.
¿Hay crisis en los entrenadores mexicanos?
Este par de fracasos vuelven a abrir el debate sobre si actualmente los entrenadores mexicanos viven su peor crisis en años, donde no sólo se tiene que lidiar con la falta de paisanos dirigiendo en primera división, sino que también vemos como no logran cumplir lo esperado en el extranjero, que aunque sea en la misma área futbolista, se desarrolla bajo otro contexto.
Si bien tanto Tena como Herrera tienen su porcentaje de responsabilidad, habría que revisar exhaustivamente lo que está mal con el fútbol guatemalteco y costarricense, que parece no haber progresado lo suficiente, especialmente con los ticos, quienes históricamente han estado sólo por debajo de México y Estados Unidos en Concacaf.
Sólo falta ver qué les depara a ambos, quizá en el papel, Luis Fernando luzca más firme con Guatemala, pues no se ha planteado el renunciar, además de que estuvo cerca de la hazaña en Copa Oro y puso de nuevo a los chapines en el radar de Concacaf, pese a no conseguir el verdadero anhelo; en el lado del «Piojo» Herrera, su relación se rompió con medios y afición, consumó otro fracaso en su carrera y quedó fuera de la selección de Costar Rica.
(Fotos: Redes).

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




