Ante Monterrey, Chivas no sólo certificó un siempre obligado pase a liguilla, sino que también presenció un cambio de estafeta, mismo que el destino tenia preparado, la certificación de su campeón goleador Armando «Hormiga» González y lo que pudo ser, la despedida goleadora del último gran ídolo no solo de Chivas, sino del fútbol mexicano, Javier «Chicharito» Hernández, en circunstancias bastantes similares en ambos casos.

Back in time
Era el año 2009, el fútbol mexicano vivía un momento de tensión, tras los malos resultados de la selección mexicana y la incertidumbre de calificar o no a Sudáfrica 2010. ‘El bombero’ predilecto, Javier Aguirre, asumía por segunda ocasión el mando tricolor, tomando a México fuera de puestos mundialistas.
A la par, en el campeonato regular, un joven delantero despuntaba en Chivas, logrando goles importantes para su equipo, al grado de quedarse con la titularidad absoluta.
Pasamos al 2010, México ya estaba seguro en Sudáfrica, pero la duda sobre quién sería el delantero titular, rondaba en la cabeza del cuerpo técnico; Chicharito seguía marcando goles, dejando en claro que sí o sí buscaba el tan ansiado puesto, y la oportunidad llegaba.
En los duelos de preparación, Hernández parecía que se ganaba a creces el puesto, pero una noticia impactaría al fútbol mexicano; Javier aparecía en el estadio Old Trafford, posando con una camiseta del mismísimo Manchester United, sí, el goleador sensación era adquirido por uno de los clubes más grandes de la historia, siendo Chicharito el último descubrimiento del que para muchos (me incluyo) es el mejor entrenador de la historia del fútbol, sir Alex Ferguson.

Lastimosamente, nadie se explica por qué Hernández no fue titular en aquel mundial, sin embargo, el resto fue historia.
El renacimiento del gol tapatío
En las entrañas del rebaño, un nombre empezaba a hacer eco, el joven Armando «Hormiga» González ganaba notoriedad gracias a sus actuaciones y goles en el Tapatío de Expansión (filial de Chivas), y eso le valdría una oportunidad en el primer equipo.
Hijo del ex futbolista Armando «Mandín» González, la Hormiga debutaria con Chivas, sumando poco a poco minutos para afianzarse en el equipo, aunque resintiendo el notorio cambio competitivo, notándose nervioso y errático frente a marco, sumado a que no era el responsable del gol en cualquier equipo, sino en el más popular de nuestro fútbol.
Para el presente torneo, ya más acoplado, le ganaría la carrera de la titularidad al propio «Chicharito» y Alan Pulido, curiosamente ambos campeones de goleo con Chivas en el pasado, logrando el reciente título de romperedes con 12 anotaciones, las mismas que Pulido y dos más que Hernández en el lejano 2010.
¿Bucle en el tiempo?
Un bucle es aquel episodio que se puede repetir en algún patrón, en un determinado tiempo, algo que es un circulo sin un final claro, algo así parece suceder en el caso de la «Homiga» con el de “Chicharito», pues se han cumplido algunos aspectos bastante curiosos diría yo.

El primero, Javier Aguirre está al frente de selección por tercera vez previo a una Copa del Mundo; entre dudas y criticas que antes, aunado a cuestionamos llamados de futbolistas que francamente, poco o nada han hecho para merecer seguridad estando en el equipo nacional.
Segundo, el surgimiento de una figura que parece ser la esperanza de la delantera mexicana, puesto que de tus actuales delanteros no te garantizan realmente un funcionamiento óptimo (Raúl brilla ante rivales de menor calidad, Santiago no termina por acoplarse).
Tercero, el optimismo del aficionado mexicano es muy bajo, mucho más bajo en esta ocasión, pues a pesar de ser anfitriones, la afición no espera mucho de su equipo.
Con esos ingredientes, bien podríamos decir que estamos volviendo a ver la misma película, ¿Deja vu?, ¿coincidencia?
El futuro y la oportunidad de brillar
Falta menos de un año para el próximo mundial, las condiciones están puestas para tener un momento de ensueño para nuestra «hormiga atómica”, dependerá de su constancia mantenerse, para convertirse una opción real en la delantera mexicana, recordando que en las mismas instancias, Chicharito no era todavía una seguridad su presencia en Sudáfrica, y la historia le sonrió al ex goleador del Manchester United, Real Madrid y Bayer Leverkusen.
¿Qué le deparará a Armando González?, estamos en el prólogo de esta historia que deseamos, tenga un brillante desarrollo para el bien del fútbol mexicano.
(Fotos: X).

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




