José de Jesús Corona decidió colgar los guantes, luego de una destacada trayectoria dentro del fútbol profesional, en donde el oriundo de Guadalajara, Jalisco, pasó por momentos de altas y bajas, pero siempre con la paciencia y la consigna de lograr los objetivos trazados.
Por más que el camino se vuelva complicado, Corona es la muestra perfecta de como en el fútbol, también la resiliencia es parte fundamental para lograr destacar en este ámbito.
Debut académico
Atlas es un club que se ha caracterizado por ser de los equipos que más futbolistas jóvenes formados en sus filas han debutado, y por ende más talento han nutrido al fútbol mexicano en la última época, desde mediados y finales de la década de los años 90 fue cuando se acentúo el semillero atlista.
Años después, en 2003, un joven arquero con cualidades interesantes, hacía su debut con Atlas, mostrando destellos de la calidad que poseía, ganándose pronto su lugar con los tapatíos, lo que le valdría también estar en la mira de selección mexicana, especialmente en categorías menores, donde lograría destacar.

Gracias a sus actuaciones con Atlas y haber logrado formar parte de la selección mexicana que disputó los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Chuy se enrolaría con Tecos, que estaba armando un equipo que impulsaría a los Tecolotes a llegar hasta la final en 2005 ante América, siendo un equipo que aún y sin lograr el campeonato, se ganó el respeto del fútbol nacional, con Corona como protagonista.
También en 2005, sería refuerzo de Chivas en la Copa Libertadores, siendo figura en la épica goleada que el rebaño le propinó a Boca Juniors 4-0, uno de los capítulos más memorables del fútbol mexicano en la competición sudamericana.
Llegada a Cruz Azul y el sufrimiento de campeón
Todo eso no pasó desapercibido para un equipo grande como Cruz Azul, que se preparaba para el cambio generacional, donde Óscar “conejo” Pérez heredando la difícil responsabilidad del arco celeste al joven Jesús Corona, que era de los mejores porteros mexicanos del momento.
En Cruz Azul, navegaría en aguas tranquilas, turbias, complicadas, pero también vió a lo lejos la tierra prometida del campeonato, siendo uno de los pilares más destacados del equipo cementero, que tuvo varias camadas de jugadores destacados que se iban y llegaban, pero el arquero tapatío se mantuvo firme.
Entre triunfos, derrotas, el “ya merito”, se formó como una pesada loza con la que Corona y el equipo le acompañó durante varias campañas, sabedores de la responsabilidad que supone vestir una playera importante como la de Cruz Azul, la paciencia y el no rendirse fueron artífices de los éxitos que llegarían más adelante.
La Copa MX conseguida ante Atlante, fue un bálsamo para toda la institución de la Noria, dejando de lado la sequía de 16 años de no conseguir un título para Cruz Azul; posteriormente llegaría la CONCACAF lograda, que le abriría las puertas a Cruz Azul de disputar el mundial de clubes, todos esos logros con Corona como actor principal que aparecía en las portadas.

Casi una década después de dichos títulos, Corona lograba alzar la tan ansiada novena estrella para la causa de Cruz Azul, en un Estadio Azteca que iba reabriendo sus puertas en medio de la pandemia, poniendo fin a una especie de “maldición” que parecía rondaba a los celestes, que entre mala suerte, “cruzazuleadas” y demás factores, privaron a una noble afición, que al igual que su capitán y referente en la portería, fueron resilientes y esperaron pacientes el momento cumbre para celebrar el título.
Selección mexicana y el camino al Olimpo
Hablar de Jesús Corona en selección mexicana merece un apartado especial, donde refleja aún más la madurez que tuvo que afrontar y el desarrollo como profesional que Corona experimentó a lo largo y ancho de su trayectoria como seleccionado.
Desde Alemania 2006, veíamos que el arco tricolor tenía un futuro prometedor; Corona y Ochoa rivalizaron deportivamente hablando por un lugar en selección, el cual fue punto de debate entre aficionados y medios especializados, donde ambos arqueros tendrían sus momentos.
Previo a Sudáfrica, Corona pasó su primer trago amargo; una situación ajena a lo futbolístico, privó al canterano de Atlas de subirse a la expedición africana, tomando su lugarLuis Michel de Chivas, que tenía un gran momento también. Curiosamente, Corona no sería el único que se quedó con las ganas de buscar la titularidad en dicha justa, pues Ochoa fue apartado del arco para darle cabida a Óscar “conejo” Pérez, una de las decisiones más polémicas que aún persigue al actual entrenador de la selección Javier Aguirre.

Pasando dicho momento, Corona volvería a estar en el ojo del huracán, donde estaba cantada su presencia en la Copa Oro de 2011, una agresión del arquero a un integrante del cuerpo técnico del Morelia, en aquella polémica pelea en esa semifinal, lo dejó de nueva cuenta fuera de una oportunidad que pudo cambiar su estatus en selección nacional.
Bien dicen que no hay mal que dure 100 años, y la tercera es la vencida; ya recuperado del trago amargo, Corona tendría una inmejorable oportunidad, tras conquistar los juegos panamericanos en Gudalajara, repetiría como refuerzo en el equipo para los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cumpliendo cabalmente con lo esperado; siendo uno de los elementos más destacados dentro del terreno de juego y vestidor, fungiendo como Capitán y líder del equipo, imponiendo personalidad y carácter, cualidades clave para el histórico oro mexicano, lugar donde Jesús Corona, es de los contados privilegiados en decir algún día, que tocó lo más alto del olimpo mundial.
Exilio a lo grande
El pasado domingo, Corona se despidió del profesionalismo, qué mejor manera de hacerlo que jugando ante el equipo que marcó su carrera como Cruz Azul, con victoria y sobre todo, el reconocimiento de toda una afición, que vio tanto los buenos, como malos momentos de su arquero, pero aún y así fueron capaces de recuperarse y trabajar para lograr lo anhelado, aquello a lo que pocos acceden y consiguen, para convertirse una leyenda que ha dejado una huella imborrable en la historia del fútbol mexicano.

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




