Los sinodales asiáticos de la semana pasada fueron una dura prueba para el equipo mexicano que dirige el ‘Vasco’ Javier Aguirre, que, si bien no perdió, sí acumuló cuestionamientos que más allá del resultado, siguen evidenciando ciertas carencias y puntos a tomar nota, aunque tampoco esperemos cambios radicales.
Enfrentarte a esta clase de rivales, es algo parecido a lo que nuestra selección puede tener en el Mundial de 2026, a menos en fase de grupos, donde los rivales asiáticos han sido una constante en los mundiales recientes.
Sin idea fija
Si bien, Javier Aguirre como entrenador es alguien que estimula y trabaja desde el interior al futbolista, para poder sacar sus mejores virtudes tanto emocionales como futbolísticas, no tiene una base sólida en cuanto a estilo de juego, llámese vistoso, de posesión, frontal, ordenado, propositivo. Sino que se basa más en la garra, meter fuerza e ímpetu, filosofía que le ha servido en la mayoría de equipos a los que ha dirigido principalmente en Europa, clubes modestos, en los que hay que trabajar con lo que tiene, buscando sumar los puntos necesarios para mantener la categoría.
Reflejo de situación que, si lo basamos con la Selección Mexicana, no dista mucho, al menos en el tenor de que tiene que sacar a flote un barco con una navegación sin rumbo fijo, pero priorizando los resultados, punto más destacado en lo que va esta tercera gestión, que, con lograr los objetivos numéricos, parece estar conforme.
Dudas y certezas
Estos partidos de preparación, constatan que hace falta trabajar en aspectos puntuales, especialmente en el mediocampo, donde las variantes no son suficientes, aunado en los extremos en los que tampoco se asoma una titularidad casi segura.
Dichas zonas tras este par de amistosos, quedaron evidenciadas de falta de entendimiento; posiblemente algunos elementos no terminen de dar el ancho, no se ajustan a la idea de Aguirre y ello repercute en el accionar de los verdes, que gracias a un par de golazos de Raúl y Santiago Giménez, sacaron una nota a duras penas aceptable.
Eso sí, hubo momentos rescatables en estos encuentros, especialmente ante Corea del Sur en la recta final del partido, donde los cambios sí hicieron efecto y se encontró la recompensa, así como algunos elementos que dejaron gratas sensaciones y que merecen mayores oportunidades de ganarse su lugar
¿Qué hace falta por ajustar?
La Copa Mundial se encuentra cada vez más cerca, con ello el margen de trabajo se reduce, y el cuerpo técnico tendrá la consigna de afinar lo más posible la maquinaria, que remarco, no esperemos cambios radicales como jugar espectacular o fuera de serie, más bien acentuar la búsqueda de un mejor entendimiento y funcionamiento colectivo, ante la falta de individualidades, el juego en conjunto es algo que este equipo debe mejorar.
Se asoman algunos partidos más de preparación antes de concluir el año, por lo que oportunidades habrá para mejorar el funcionamiento en general, y mejorar las sensaciones que este equipo pueda ofrecer.
(Foto: X)

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




