Reino Unido tiene una relación cercana al deporte profesional. Los aficionados son pasionales. No importa si se trata de un juego de temporada regular o una pelea de campeonato mundial; hacen una fiesta que puede prolongarse por días. Las reglas del fútbol moderno y del boxeo profesional se originaron en esa zona geográfica. No debe extrañar que miles de sus habitantes sean aficionados a disciplinas de contacto.
La historia personal/profesional de Michael “Conde” Bisping fue exhibida ante una audiencia masiva por el documental Bisping (Michael Hamilton, 2021). Nacido en Inglaterra, tuvo una infancia complicada. Integrante de una familia numerosa, debió lidiar con las consecuencias psicológicas que enfrentó su padre tras participar de forma activa con las fuerzas armadas. El hombre rudo y mal hablado que se convirtió en un referente para las artes marciales mixtas en Europa pierde la voz cuando evoca esos años. Sin dar detalles, causa empatía en los espectadores al mostrar su lado humano.
Los padres de Michael aceptaron llevarlo a clases de jiujitsu en su infancia para canalizar las energías del infante problemático. Aunque ganó competencias, abandonó las disciplina por las actividades propias de un adolescente inglés en la década de los noventa: ser obrero y gastar dinero los fines de semana en raves -fiestas con música electrónica-. Conocer a Rebeca lo hizo madurar. Abandonó las peleas ocasionales y buscó formas de salir adelante con el nacimiento de su primogénita.
Un antiguo entrenador de combate lo llamó por teléfono y le hizo una oferta: dejar su trabajo como dj en una discoteca para dedicarse de tiempo completo a entrenar artes marciales mixtas. Los éxitos a nivel regional bastaron para que los buscadores de Ultimate Fighting Championship (UFC) le ofrecieran un contrato para integrarse al reality show que llevó el producto de la promotora a un nuevo mercado: The Ultimate Fighter. Bisping se convirtió en el primer peleador extranjero en ganar la competencia.
Un contrato de tiempo completo con UFC le dio estabilidad económica. Se mudó con su familia a Estados Unidos y participó en una de las carteleras más sobresalientes en la historia de la empresa: UFC 100. El veterano Dan Henderson lo noqueó y bloqueó el camino por una oportunidad titular. Tras aprender de la experiencia e iniciar un nuevo camino por un título en la marca, vino un momento de inflexión en la vida de Bisping.
El brasileño Vitor “Fenómeno” Belfort lo derrotó con una patada a la cabeza. Este golpe derivó en un desprendimiento de retina. La lesión se agravó y perdió la visión de un ojo. Aquí surge el momento más polémico del documental. Aún con la ceguera de un ojo, se mantuvo activo en las artes marciales mixtas. El Consejo Mundial de Boxeo (CMB) dice que trabaja con transparencia; se adaptan a los estatutos de las comisiones locales donde se organizan eventos avalados por el organismo.
Gente del CMB menciona que promotoras de actividades como artes marciales mixtas y lucha libre llevan a su propia gente. Cumplen con las normatividades locales pero ellos se hacen responsables de la integridad de sus combatientes y los reglamentos de sus campeonatos. ¿Era necesario exponer la integridad de un hombre que perdió parte de su visión por generar ingresos a la empresa?
En casi dos horas de duración, el documental no pierde ritmo. Logra satisfacer al seguidor cotidiano de UFC y a un espectador ocasional. Bisping ha incursionado en el ámbito de la actuación. Las intervenciones de actores famosos como Vin Diesel, Michael Jai White y Mickey Rourke se justifican por eso. La vida de Bisping ha mantenido un balance tras la pérdida de su ojo derecho.
Se convirtió en el primer peleador de origen inglés en ganar un cinturón del UFC. Impuso una marca de ser el peleador con mayor edad en ganar una presea en la promotora -el brasileño Glover Teixeira impuso un nuevo récord hace poco-. Integrante del Salón de la Fama de UFC; Bisping ahora reparte su tiempo entre su familia, la actuación y participar como analista en eventos de artes marciales mixtas. El comparativo que hacen los amigos de Bisping entre su historia y el personaje de Rocky -que impulsó a Sylvester Stallone- no es erróneo. La ficción tiene al “semental italiano” mientras que la realidad reconoce los sacrificios del “conde” Bisping. El documental está disponible en distintas plataformas de streaming para compra o renta.

Periodista formado en la teoría y práctica. Disfruta desde un evento de lucha libre en la calle hasta un partido de Champions.
Contacto: salroc19@gmail.com




