Desde épocas remotas de la humanidad, hemos visto imperios poderosos mostrar su fuerza y dominio, uno de ellos fue Inglaterra, que desde la época medieval hasta colonial y más allá, se forjó como una auténtica potencia global.
Pero, dentro de la historia del fútbol, ubicamos a un país como México, que ha logrado instalarse en territorio inglés, escribiendo parajes inigualables y momentos verdaderamente épicos.
Con motivo del partido de octavos de final entre México e Inglaterra, imposible no resaltar 3 sucesos que marcarían al fútbol mexicano por siempre; la selección que acarició lo más alto del Olimpo, la figura de Javier «Chicharito» Hernández y Raúl Jiménez, quienes no sólo jugaron en tierras inglesas, sino que lograron conquistarlas.
2012, es un año muy importante para nuestro fútbol, hay quien asegura que quizá, sea el mejor, ya que la expedición azteca, zarpó y logró posicionarse en un lugar donde muy pocos se atrevieron a siquiera soñar.

El silbatazo final decretó el histórico triunfo de México en Londres 2012, obteniendo el oro y cantando el himno mexicano en la catedral del fútbol británico y mundial, el majestuoso Wembley, que dentro de sus múltiples momentos históricos, suma a México como campeón olímpico.
El Chicharito vivió un «prime» de ensueño; en su primera temporada con el Manchester United, el canterano de Chivas se convirtió en la gran figura, anotando goles clave que le permitirán a los Red Devils ganar títulos, y marcar la última época dorada del club más laureado del balompie inglés.
En Old Trafford, el grito de «Little pea» (Chciharito), resonaba con júbilo y euforia, cuando el 14 perforaba la red y daba alegrías a los suyos; 59 goles, bicampeón de la Premier League y 3 Community Shield, además ser elegido mejor jugador del equipo en su primera temporada, siendo incluso el último gran descubrimiento, del mejor entrenador de todos los tiempos, Sir Alex Ferguson.
Por su parte, Raúl Jiménez llegó de forma discreta al Molineux, estadio del Wolverhampton, con la consigna de ayudar a los licántropos a mantener la máxima categoría inglesa, el resto fue historia.

57 goles, 24 asistencias, máximo goleador histórico de los Wolves en Premier League, ayudando a clasificarlos a la Europa League después de muchos años.
Su afición le compuso un cántico: “Sí Señor, da la pelota a Raúl y él marcará”.
Tres historias distintas. Un mismo resultado:
Se ganaron el cariño de la grada. Se ganaron el respeto del rival.
Dejaron huella imborrable en la liga más difícil del mundo y en la máxima justa del deporte a nivel internacional.
Y que no se les olvide: ya estuvimos en sus estadios, y los hicimos ponerse de pie.
Ahora toca escribir un nuevo capítulo, el más importante del fútbol mexicano en los últimos 40 años.
¿Y si sí?
(Fotos: Redes).

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




