La mejor pelea de todos los tiempos. Así se titula, en dos canales de Ultimate Fighting Championship (UFC) en You Tube, un duelo épico acontecido el 7 de octubre de este año en la semana nueve del Dana White´s Contender Series (DWCS). El programa tiene una dinámica similar a la que se aprecia en otro producto, ya referencial, de la promotora de artes marciales mixtas: The Ultimate Fighter. En DWCS, peleadores (as) de múltiples países y divisiones tienen la oportunidad de firmar un contrato de trabajo con la marca si tienen una presentación destacada.
The Ultimate Fighter usó el formato de reality show para llegar a nuevas audiencias. Peleadores viviendo en un mismo lugar bajo la supervisión de un combatiente galardonado. En lo que respecta al DWCS; en pantalla vemos una breve semblanza de cada combatiente donde hablan de sus orígenes, motivaciones y metas en una disciplina riesgosa. El talento del programador y gente con ánimo de triunfo ha logrado que, algunos de los participantes, consiguieran títulos mundiales tras aparecer en la emisión. Sean “Sugar” O´Malley y Jamahal Hill son precedentes.
Adrián Luna Martinetti y Mark Vologdin pelearon en la categoría de peso gallo. Luna, además de representar a Ecuador –su país natal-, ingresó al octágono con formación hecha en México. Entrenó en el Performance Institute de la Ciudad de México y en el afamado Entram Gym de Tijuana. Raúl Arvizu, entrenador principal del lugar, presume de varios atletas firmados con UFC que recibieron lecciones en la zona fronteriza mexicana. Brandon Moreno, múltiple campeón mexicano, fue instruido ahí.
Vologdin, de origen ruso, llegó con desventaja física. Mayor altura y alcance para el ecuatoriano. Inicio de batalla con patadas a las piernas de cada rival. Mark, sabedor de que debía ir a la distancia corta, presionó con un boxeo que logró derribar al sudamericano en un par de ocasiones antes de llegar al límite de los cinco minutos. El corazón y resistencia de Luna lo hizo llegar a la esquina para tomar aire y escuchar las instrucciones de su esquina.
Segundo episodio con escenas dignas de una película de acción. Luna, sin preocuparse de cuidar la defensa, lanzó golpes, codazos y múltiples rodillazos al cuerpo de Vologdin. El peleador ruso, con sangre en la nariz y un estremecedor corte en una parte superior de la ceja, no se rindió. Tomó un segundo aire y, con combinaciones básicas al rostro, hizo retroceder al enemigo. Los comentaristas y público presente en el APEX de Las Vegas aplaudieron el arrojo entrega de ambos.
Con un episodio para cada uno, el tercer round fue decisivo. El médico a cargo del evento evaluó la herida profusa de Mark y dio su autorización para que continuara. El castigo y cansancio luego de diez minutos lo resintieron ambos. Cada quién logró golpes importantes pero en menor volumen. Adrián llevó al piso a su rival. Terminó el compromiso en posición dominante. Los jueces valoraron esto para marcar, de forma unánime, victoria para Luna con tres tarjetas 29-28. Gente de pie y traslado al hospital de cada uno para ser valorados.
Laura Sanko, comentarista de UFC, y Dana White, presidente de UFC, aparecieron en pantalla. El protocolo habitual del programa, donde se anuncia a los firmados cuando culmina la cartelera, se modificó. White mencionó que acaba de presenciar uno de los mejores combates en la historia de la marca. Contrato para ambos y un bono de veinticinco mil dólares a cada individuo. Amplias posibilidades de que, en un par de semana, también logren la distinción a pelea del año. ¿El mejor combate de la historia? Un titular para generar vistas. UFC tiene un área en el salón de la fama de duelos épicos. Se necesita un comparativo especial para mantener este argumento. Por ahora, Adrián Luna y Mark Vologdin tiene una presentación inolvidable antes de llegar a una Fight Night o evento numerado en el transcurso de 2026.
(Foto: Facebook).

Periodista formado en la teoría y práctica. Disfruta desde un evento de lucha libre en la calle hasta un partido de Champions.
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