
La carrera de John Cena está por terminar. La frase de “nunca digas nunca” viene a la mente de gente asidua a la lucha libre. La Parka contra L.A. Park, la presencia de Sting en WWE (World Wrestling Entertainment), Místico recuperando el personaje, Octagón criticando a Triple A son de los acontecimientos súbitos a enlistarse. Cena está en un gira de retiro como despedida de los millones de fanáticos que lo hicieron ídolo. Royal Rumble 2025 todavía genera conversación. Mientras no acabe el año; Cena aún tiene la posibilidad de ser campeón mundial si los directivos de TKO lo permiten.
La afinidad hacia Cena divide a la gente: se le quiere u odia. Su personaje en WWE comenzó como una variante de la época como cantante que tuvo el actor Mark Walhberg. Los segmentos de John, con jersey deportivo y rapeando con inteligencia, lo hicieron ganar adeptos. Las limitaciones como luchador se redujeron al combatir a gente experimentada y talento incuestionable: Shawn Michaels, Kurt Angle, Randy Orton, CM Punk, Daniel Bryan, AJ Styles, Kevin Owens, Cesaro.
El cuerpo de un luchador, sin importar el estilo de combate o peso, se va desgastando. Queda en el sujeto que interpreta un personaje ante miles de personas el considerar opciones de vida al retirarse. Las habilidades actorales de Cena han llegado al cine y la televisión. Su rostro está incluido en las franquicias de Transformers y Rápidos y furiosos. El protagónico en la serie Peacemaker (2022) ayudó a evidenciar que tiene las cualidades para salir del cliché de hombre alfa.
Roku acaba de estrenar una serie denominada “What drives you with John Cena”. El nombre es un juego de palabras en idioma inglés. Drive se entiende como motivación y manejo de un automóvil. Cena convive con gente famosa al conocer el transporte que emplean en su vida cotidiana. Al final de cada programa, parte de la imponente colección automotriz del presentador es exhibida ante las cámaras. Además de ser el conductor, John aparece en los créditos como productor ejecutivo.
Cuatro episodios, de menos de treinta minutos, integran la primera temporada. Dos músicos, un influencer y un luchador profesional son entrevistados. El carisma de Cena es suficiente para propiciar la charla con el entrevistado. Jelly Roll narra con emoción la transición de presidiario a estrella del country. Logan Paul presenta el sitio donde entrena para dar espectáculo en sus apariciones especiales con WWE –enfrentará a Cena en la próxima edición de Elimination Chamber-. Travis Baker describe el inicio de su relación afectiva con Kourtney Kardashian. The Miz explica la forma intempestiva en que llegó a ganarse el respeto del vestidor al tratar de convertirse en luchador profesional.
Producción de primer nivel, emisión corta, entrevistados interesantes y conductor capaz son las virtudes del programa. En la cortinilla del show se ven a otras personalidades que no aparecieron en los primeros episodios. Da la impresión de que es cuestión de tiempo para que se compartan esas grabaciones. John Cena debe estar tranquilo de lo que será su nueva rutina cuando deje, finalmente, el mundo de la lucha libre. El hombre que decía “no me puedes ver” merece ser observado en el recorrido a nuevos senderos profesionales.
(Foto: X).

Periodista formado en la teoría y práctica. Disfruta desde un evento de lucha libre en la calle hasta un partido de Champions.
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