La gente de Ring Royale logró sus metas. Millones de reproducciones en vivo por streaming, ser tendencia en redes sociales por horas y lograr una Arena Monterrey repleta. Para alguien que no está familiarizado con temas de producción; lo errores pasan desapercibidos. Audio con fallas, dirección de cámaras errónea, tiempos muertos extensos e incluso la molestia de Montserrat Olivier al intentar sacar impresiones de los combatientes en turno.
El análisis a detalle del contenido y repercusiones de la velada celebrada la noche del domingo 15 de marzo cuenta con las características para desarrollar una tesis de titulación. Para los fanáticos deportivos; el suceso se presta para la charla tanto casual como especializada. ¿Qué fue Ring Royale? Entretenimiento; a eso se resume. Los niveles de audiencia por encima de un juego de Liga MX con América y los Premios Oscar demuestran la preferencia de los públicos. Integrar a gente de la comunidad LGBTIQ+, personas de talla baja, influencers, artistas y un luchador (Alberto El Patrón) ayudó a reunir a múltiples públicos en una jornada de varias horas al pendiente de la pantalla.
Muhammad Alí aprendió el negocio desde sus primeras peleas como profesional. Fuera del personaje estrafalario y bocón que lanzaba frases incendiarias al rival; admitió que imitó al luchador estadounidense Gorgeous George. Tener a la gente enardecida antes del combate era básico para lograr que el sitio destinado a la pelea se agotara con la esperanza de ver a un sujeto despreciable recibir una paliza. Alí combinó la facilidad de palabra con un talento que lo ubica, a criterio de millones, como el mejor boxeador de la historia.
La extensa oferta de plataforma ha terminado con la era del tradicional pago por evento. Promotoras de boxeo y UFC (Ultimate Fighting Championship) tienen contratos lucrativos con servicios específicos. Ya no importa si agotan boletaje o requieren un mínimo de reproducciones en tiempo real; el ingreso está asegurado. Las críticas hacia la cartelera oficial de UFC en la Casa Blanca van por ese lado. Peleas interesantes pero sin los grandes nombres que hicieron a la marca millonaria. Jake Paul, influencer que ha incursionado con éxito en el mundo de la promoción, entrará a las artes marciales mixtas con la participación de leyendas como Gina Carano, Ronda Rousey y Francis Ngannou en mayo. Hace falta que alguien que compita con el cuasi monopolio de UFC.
El boxeo vive momentos complicados más allá de la carencia de estrellas mediáticas. Los rankings ilógicos de organismos oficiales y la predisposición al provocar el “sportswashing” resaltan el entorno negativo de una actividad donde sus primeros antecedentes se remontan a culturas clásicas como la griega.
Ring Royale hizo los números suficientes para tener un evento más garantizado. Oferta y demanda para que los programadores de lucha libre/boxeo/artes marciales mixtas traten de conseguir miradas con más ahínco. Como cierre: fue más emocionante ver a Alfredo Adame vencer a Carlos Trejo que resistir las ganar de dormir en la pelea de Saúl “Canelo” Álvarez y William Scull.
(Foto Facebook: Ring Royale).

Periodista formado en la teoría y práctica. Disfruta desde un evento de lucha libre en la calle hasta un partido de Champions.
Contacto: salroc19@gmail.com




