En 2026 se conmemoran 50 años del estreno de la película Rocky (John G. Avildsen, 1976). Sylvester Stallone, sin ser deportista profesional, ingresó a la Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 2011 por la saga del pugilista que logra el triunfo en una vida de contrariedades. En el caso de este largometraje; Stallone escribió el guion y protagonizó la historia que no pierde vigencia como un testimonio de superación personal.
La inspiración para sacar adelante esta historia viene de diversas fuentes. Quizá la más notoria es la de un boxeador de origen italiano, nacido de padres migrantes en Estados Unidos, que tiene la marca de ser el único campeón del mundo peso completo invicto de la historia: Rocky Marciano. El historial de este boxeador da para una película con la misma emotividad del ficticio Balboa. Para estar informado de la vida de Marciano, la plataforma Tubi ofrece gratis el documental “Rocky Marciano: A Life Story” (Marino Amoruso, 2004).
Hermanos, amigos y personajes destacados comparten sus vivencias de un hombre que encaró la adversidad con valentía. Pierino Marchegiano, un italiano de complexión delgada, combatió en la Primera Guerra Mundial para después trabajar en una fábrica de calzado en Massachusetts. Formó una familia extensa que vivía con los elementos básicos en un pequeño piso de la ciudad de Brockton. Rocco Francis fue el hijo mayor. Desde niño se acopló en la vida de la comunidad italiana del sitio. Durante la educación básica mostró habilidades para el futbol americano.
El conflicto armado de la Segunda Guerra Mundial lo llevó a pelear igual que su padre. Libre de ese compromiso, estaba mentalizado a lograr más cosas que ser obrero. Incursionó en el boxeo y, en poco tiempo, mostró las cualidades para destacar como profesional. El estilo torpe y carente de técnica se anteponía a una pegada contundente con la mano derecha. A sugerencia de los promotores, le pidieron cambiar su nombre de pelea. Eso hizo que su apellido Marchegiano se modificara a Marciano.
La comunidad italiana encontró un ídolo con la racha de victorias y coronación como campeón del mundo. Marciano y Joe DiMaggio se hicieron los principales nombres de sus actividad deportiva. Joe Louis, hombre mítico del boxeo moderno, dejó el retiro para chocar ante la nueva sensación del medio. Rocky venció con claridad al veterano combatiente en el Madison Square Garden de Nueva York. Marciano, en vestidores, lloró junto al contrario debido a que era su ídolo del boxeo antes de ser profesional.
Los testimonios de hermanos y amigos le dan un elemento de familiaridad al material. Angelo Dundee, entrenador de múltiples campeones del mundo, relata el aprecio y amistad que tuvo con Marciano. El escritor Gay Talese menciona el desgaste que conlleva dedicarse al boxeo. Faltó escuchar a los descendientes de Marciano en la recopilación de testimonios. Salvo eso, se trata de un documental entretenido que honra a uno de los boxeadores más importantes de la historia. Opción eficaz cuando la Liga MX ofrece partidos intrascendentes o las carteleras de boxeo en vivo son aburridas.

Periodista formado en la teoría y práctica. Disfruta desde un evento de lucha libre en la calle hasta un partido de Champions.
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