La mejor crítica en la carrera de Dwayne “The Rock” Johnson y el peor estreno que ha tenido. Datos que demuestran lo contrastante del negocio cinematográfico. Por calendario de distribución, los largometrajes de mayor calidad –pese a lo subjetivo para valorar- se estrenan en la parte final del año. Esto para que coincidan con la temporada de nominaciones y premios que ayuden a una taquilla exitosa. Acostumbrado a salir en películas de acción o comedias simples; Johnson interpreta a Mark Kerr, pionero de Ultimate Fighting Championship (UFC), en el drama “The Smashing Machine” (Benny Safdie, 2025).
Planteamiento: narrar la vida del peleador de artes marciales mixtas durante un periodo de tres años (1997 a 2000). Secuencia de entrada donde vemos al protagonista combatir, en un sitio austero y con público ferviente, frente a distintos rivales para después ir a una promotora importante. Cuando Kerr incursionó en UFC; la compañía tenía una audiencia escasa y operaba al límite con números rojos. La estabilidad financiera llegó años después con la firma de contratos televisivos y nuevos inversionistas. Kerr es implacable al combatir y amable en la rutina diaria.
PRIDE, empresa con operaciones en Japón, dominaba las artes marciales mixtas al momento. No tenía problemas para agotar los boletos de sus funciones en estadios y el rating de los eventos era elevado. Combatientes extranjeros no dudaron en firmar. Si bien la videoteca oficial pertenece a UFC; pueden encontrarse algunos momentos clásicos de la marca gratis en línea. Gente cercana a Kerr está vinculada a la competición del torneo de pesos completos organizado por PRIDE.
Ryan “Darth” Bader, peleador de artes marciales mixtas con antecedentes en UFC y la desaparecida Bellator, interpreta a Mark Coleman. Integrante del Salón de la Fama de UFC; Coleman tiene un legado ilustre en la disciplina. Aunque podría considerarse la intervención de Bader casi como un cameo; Ryan logra una actuación convincente como el amigo preocupado por la integridad de Kerr. Oleksandr Usyk, campeón mundial peso completo unificado de boxeo, interpreta a Igor Vovchanchyn. Monarcas de lucha libre (World Wrestling Entertainment), boxeo (Consejo Mundial de Boxeo) y artes marciales mixtas (Bellator) comparten pantalla.
Emily Blunt acompaña a Johnson como protagonista del drama al personificar a Dawn Staples, novia de Kerr. La formación y talento de la actriz inglesa está comprobado. PRIDE no era rigurosa en temas de dopaje y deja competir a Mark pese a lidiar con una adicción a los calmantes. Una pelea polémica que, tras análisis de los directivos de la empresa se marca como sin resultado, daña el estado anímico de Mark. El vínculo con Dawn es tóxico. Van desde un amor pasional hasta discutir por una rutina donde el consumo de pastillas y alcohol afecta a los dos. Las secuencias de pelea son sencillas, el director se enfoca en narrar los altibajos personales de un sujeto inseguro que intenta mantenerse sobrio frente a múltiples presiones.
Johnson logra un retrato humano de Kerr. Los matices vocales son correctos. No obstante, la abundancia de prostéticos en el rostro dificulta evaluar la actuación. Blunt logra escenas poderosas pero su papel, al final del largometraje, se siente desaprovechado. Los bajos salarios a peleadores, el vínculo de PRIDE con la yakuza –mafia japonesa- y falta de dopaje en las peleas son temas interesantes que se pasan por alto. El director declaró que su meta era enfocarse en el camino de un sujeto más que en los éxitos. Intentaron hacer Rocky (John G. Avildsen, 1976) en las artes marciales mixtas pero sin conseguirlo. La publicitada nominación al Oscar de Dwayne es factible. La producción tuvo la oportunidad de lograr una finalización memorable y terminó en una decisión decepcionante que motiva a esperar el estreno en una plataforma de streaming.

Periodista formado en la teoría y práctica. Disfruta desde un evento de lucha libre en la calle hasta un partido de Champions.
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