El segundo aire ha tocado la puerta del piloto tapatío Sergio Pérez, que luego de un tiempo de ausencia de los grandes premios, está listo para ponerse los guantes, el casco, el overol y detrás del volante en un nuevo reto, donde la madurez y experiencia, es el buque insignia del proyecto de Cadillac.
Tras meses de intensos rumores sobre su posible regreso a la Fórmula 1, finalmente Cadillac hace oficial la incorporación del mexicano a su equipo, como piloto en esta nueva aventura que ha causado bastante expectativa, y de la que se esperan cosas interesantes.

De promesa a proeza
La historia del arribo de Pérez es digna de reconocerse, afrontando situaciones fuera de lo común para un joven que intentaba abrirse paso en un deporte que dista mucho de ser para cualquier persona, pues hay factores fuera del talento y deportivo que condicionan las oportunidades en un deporte sumamente selecto.
Desde Sauber hasta red Bull, el oriundo de Guadalajara dejó en claro que el talento puede llevarte muy lejos, aunque hay factores que pueden condicionar al mismo; aún y con ello, ha forjado una trayectoria destacada que ha vuelto a poner el mapa de México y Latinoamérica para el deporte motor, donde históricamente pese a tener exponentes y campeones de la talla de Senna, Fangio, Fittipaldi o Montoya, en los años recientes ha sido el propio Pérez la cara latina en un submundo carente de dichos pilotos.
Esa es la travesía que Checo ha tenido que sortear, nada sencilla, pero demostró tener las credenciales necesarias para estar a la altura de la exigencia.

De piloto B a piloto estelar
El nombre forjado de Pérez dentro de la Fórmula 1, parece haber sido recompensado, ahora de la mano de una nueva escudería que apunta a pisar fuerte desde el inicio en el paddock, negociando con el mexicano dese hace tiempo, apostando fuertemente por la experiencia y recorrido ganados en más de 10 años al frente de los monoplazas, tomando como referencia su situación en Red Bull, donde para nadie era un secreto que la atención y esfuerzos mayores estaban centrados hacia un solo piloto, por lo que ahora Checo apunta a recuperar el protagonismo que llegó a tener en equipos anteriores a los austriacos.
Y para muestra del perfil que Cadillac está apostando en su arribo a la Fórmula 1, es el hecho de acompañar a Sergio Pérez con Valtteri Bottas, otro piloto de gran calidad y experiencia, con una trayectoria hasta cierto punto parecida a la del jalisciense, pues a pesar de su talento, el foco mediático siempre estuvo con sus compañeros (en especial en su estadía en Mercedes), donde servía como una buena comparsa, pero sin lograr conseguir algo más que sólo eso.
La afición mexicana sonríe
El fenómeno Sergio Pérez generó que muchos mexicanos voltearan con más frecuencia a ver las carreras de fórmula 1, donde definitivamente hubo un antes y después con Checo, bastaba ver las playeras y accesorios con la marca del toro rondando en el autódromo Hermano Rodríguez, incluso en la cotidianidad, donde el arraigo marcado por este piloto, se hacía ver y sentir.
Ahora, lejos del equipo taurino pero con mucha mayor convicción, nos podemos ir preparando para ver a nuestro paisano volver a conducir en las mejores pistas a nivel mundial, donde seguramente nuevas emociones nos deparan en el deporte motor.
(Fotos: X).

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




