Las adaptaciones de videojuegos a largometrajes fracasan. Esta línea expresa una idea que, con el paso de los años, es una constante para los amantes de las consolas y cinematografía. Resulta sencillo apelar a la nostalgia o algún elemento en dichos materiales. A manera de antecedentes, puede hablarse desde el éxito viral de la canción “Peaches” con Jack Black a ver a un actor connotado como Raúl Julia –hizo obras de Shakespeare con Meryl Streep- encarnando al villano Bison de Street Fighter (Steven E. de Souza, 1994).
El mundo está cerca de ser invadido por una legión oscura proveniente del Outworld. Para mantener un equilibro entre reinos, se hace un torneo donde acuden los mejores peleadores: Mortal Kombat. Lograr diez victorias consecutivas abre las puertas entre mundos. A pedido del emperador del Outworld, Shang Tsung (Cary-Hyroyuki Tagawa) supervisa que los representantes de la tierra no tengan oportunidad de contener el asedio. En contra parte, Lord Raiden (Christopher Lambert) se encarga de guiar a tres humanos con motivaciones diferentes que acceden al territorio de la batalla tras abordar un misterioso barco que zarpa de Hong Kong.
Liu Kang (Robin Shou) es un talentoso peleador asiático que busca venganza por la muerte de su hermano hecha por Tsung. Johnny Cage (Linden Ashby) trata de obtener credibilidad como peleador luego de hacerse famoso gracias a la actuación. Sonya Blade (Bridgette Wilson-Sampras) forma parte de un escuadrón policiaco. Kano (Trevor Goddard) mató al compañero de Blade; ella quiere vengar al fallecido. De esta forma puede resumirse lo que algunos fanáticos, al día de hoy, califican como material de culto: la primera adaptación live action de Mortal Kombat (Paul W.S. Anderson, 1995).
Lejos de festivales cinematográficos y sin la intención de ganar la evaluación de clásico, el objetivo de la película es satisfacer al espectador. Peleas espectaculares, casting idóneo, locaciones imponentes, música fantástica y frases memorables –algunas tomadas de los videojuegos-. En la época que se estrenó la película, las artes marciales mixtas no eran una disciplina deportiva importante. El contrato que acaba de firmar TKO –empresa a la que pertenece UFC- por miles de millones de dólares con Paramount evidencia la evolución de un negocio que ha sacado provecho de los errores cometidos en el boxeo en temas de mercadeo/credibilidad.
Triple A, en los años noventa, usó el logo de Mortal Kombat en sus escenografías. También empleó música de la película para su programa de televisión. Es interesante saber si pagaron derechos de autor por utilizar las canciones. WCW (World Championship Wrestling) debutó personajes inspirados en Sub Zero y Scorpio, ninjas protagónicos del videojuego. Curtis Blaydes, peleador de peso completo en UFC, usó el tema principal de la película para su llegada al octágono (walkout). Años después, la actriz encargada de interpretar a Sonia se casó con el tenista Pete Sampras.
Francois Petit, encargado de interpretar a Sub Zero, fue parte del equipo médico de WWE. Grandes nombres en una cartelera de combate no es garantía de espectáculo. Filmes como este mantienen su encanto por la dedicación de los productores y elenco. El beat pegajoso de la canción principal invita a ser defensor de la tierra o tratar de lograr un fatality al comenzar una partida del videojuego.

Periodista formado en la teoría y práctica. Disfruta desde un evento de lucha libre en la calle hasta un partido de Champions.
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