En ocasiones para sobresalir en la vida, es necesario arriesgarse y optar en búsqueda de nuevas oportunidades lejos de casa, por el motivo que sea, no siempre se tendrá éxito estando en un solo sitio, y en el fútbol aplica la misma situación.
Bernardo Cueva es un ejemplo de ello; salió de su zona de confort sin pensarlo 2 veces, aventurándose a lo desconocido y tras ese sacrificio, hoy goza de las mieles del éxito.

De Chivas para el mundo.
Bernardo comenzó su andar en los banquillos en Guadalajara, como parte del departamento de inteligencia deportiva, coincidiendo con Matías Almeyda, entrenador de Chivas en aquel momento.
Cueva decidió dejar Chivas en búsqueda del sueño europeo, y sin importar el hecho de que no llegaría precisamente a un equipo o selección top del viejo continente, logró colocarse dentro del cuerpo técnico de la selección de Noruega, para luego llegar al Brendtford de Inglaterra, donde lograría ascender con las abejas a la Premier League.
Gracias a su trabajo, se incorporó al Chelsea para la temporada 2024-2025, para dedicarse al departamento de jugadas a balón parado y táctica fija, algo impensado hace algunos años, pero ahora a como va evolucionando el fútbol, parece más necesario tener a estos especialistas en los cuerpos técnicos.

Pronto se verían los resultados, algo solicitado a la brevedad en un equipo de la magnitud del Chelsea; campeón de la Conference League y campeón del Mundial de Clubes, no poca cosa.
Sin miedo a Europa
Ver el ejemplo de Bernardo Cueva nos puede hacer volver a pensar, ¿Europa es un horizonte obligatorio para el profesional del fútbol mexicano?, la globalización y evolución del fútbol nos podría poner en el contexto de que es un camino que se debería tomar; necesario para crecer, aprender y fortalecerse.
Lastimosamente en nuestro fútbol, no se termina por dimensionar esta opción, principalmente en el lado del escritorio, donde diversos intereses ajenos a lo deportivo obstaculizan en algunos casos el poder emigrar y seguir creciendo.

Pero también el futbolista y el entrenador, no se animan a dar el paso necesario; entre la comodidad y la falta de interés en actualizarse, el ecosistema del fútbol mexicano muy poco hace para incentivar a tomar estos riesgos, merecedores de que, si se van, es para irse a un equipo de renombre, cuando es sabido que nuestro fútbol, está a años luz de ser un mercado atractivo para los europeos, falta seguir picando piedra.
El sendero a seguir
Como abordamos en los primeros párrafos de esta honorable columna, a veces la necesidad te orilla a salir para buscar trabajo, y para ello la estadística del fútbol mexicano invita a buscar otros caminos.
Del pasado torneo Clausura 2025, sólo 3 entrenadores mexicanos estuvieron en un banquillo de primera división (Gonzalo Pineda con Atlas, Víctor Manuel Vucetich con Mazatlán y Benjamín Mora con Querétaro), con tan pocas oportunidades, ¿Qué se puede hacer?, con mayor razón, buscar nuevos horizontes.
Y no precisamente en Europa, existen otros países con ligas medianamente competitivas que podrían permitirle a los entrenadores mexicanos vigentes y con futuro, tener opciones laborales, ya no es tanto seguir un sueño europeo, es buscar la supervivencia como entrenador.
Aunque no es necesario llegar a esos extremos para seguir lo que realizó Cueva, quien dejó muchas cosas de lado, por seguir su verdadero anhelo, demostrar que en México sí hay talento, aunque cueste el doble, se puede lograr lo propuesto.
Pero este éxito no es propio del fútbol mexicano, es a pesar de éste mismo. Cueva es total merecedor de lo que hoy goza, nadie le regaló nada, él arriesgó y ahora no solo obtiene su recompensa, sino puede inspirar a toda una generación entera.
(Fotos: Redes).

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco




