
Esta reciente actuación de la delegación mexicana en París, ha rendido frutos importantes para nuestro deporte, pese a diversas circunstancias y factores, se superó la actuación en cuanto obtención de medallas se refiere, 3 de plata y 2 bronces, en disciplinas que se esperaba ganar alguna presea, pero también con gratas sorpresas, que pueden ser un parteaguas para el deporte mexicano.
A Francia con metas y sueños
109 atletas mexicanos zarparon en expedición a la capital francesa, con sus maletas envueltas de ilusión, ganas y en algunos casos, de sueños logrados, pues sólo ellos y sus familias y amigos, saben lo mucho que les costó poder conseguir ese boleto olímpico, tanto dentro como fuera del deporte, todos y cada uno de ellos, tuvo que hacer esfuerzos para poder estar en tierras olímpicas.
De las especialidades en las que se mantenía mayor expectativa, como lo son clavados y taekwondo, se dieron resultados mixtos, mientras que también hubo muy agradables sorpresas, las cuales esperemos sean la punta de lanza para una mayor proyección.
El oro en deuda con los clavados mexicanos
La dupla conformada por Juan Celaya y Osmar Olvera, estuvo a la altura de lo esperado, pues estos chicos nos mantuvieron al filo de la butaca, con fabulosas ejecuciones en sus clavados, que le pelearon palmo a palmo a la dupla de chinos Loang y Wong; generando cierta controversia en el último clavado, donde los asiáticos se quedaron cortos, contrario al fantástico cierre de los mexicanos, que, sin ser especialista de la plataforma, dio la sensación que merecían algo más.

A final de cuentas, esa plata obtenida por este par, deja a los clavados como la disciplina olímpica que más medallas le ha dado a nuestro país, con 17, si sumamos el bronce que posteriormente Osmar consiguió en su prueba individual, sin duda, los clavados nos darán mucho de que hablar y seguramente, más cosechas de preseas.
Como dato extra, la clavadista mexicana Alejandra Orozco, anunció su retiro de los clavados, luego de haber ganado plata y bronce en Londres 2012 y Tokio 2020 respectivamente.
Tiro con arco confirma su crecimiento
El deporte que en los ciclos olímpicos recientes también ha levantado la mano por la delegación mexicana, es el tiro con arco, en donde ha sido habitual ver a arqueras y arqueros mexicanos, competir en serio por instancias definitivas de medalla; en esta ocasión el equipo femenil lidereado por la multimedallista Alejandra Valencia, haciendo fuerza con Ana Paula Vázquez y Ángela Ruíz, representando el presente y futuro del tiro con arco mexicano, consiguiendo un bronce, la primer medalla en París para la delegación mexicana.
Para que usted amigo lector tenga un panorama un poco más concreto, el tiro con arco empieza a adoptar la postura de ser un deporte con relevancia para México en estas competiciones; tal y como sucedió el taekwondo desde que es deporte olímpico en Sídney 2000, al igual que clavados como lo remarcamos en párrafos anteriores en este artículo, son disciplinas en las que se depositan mucho la esperanza y expectativa, con mano a pensar en que deben estar peleando en la élite.

El boxeo mexicano resurge
México se ha distinguido por ser una potencia en el tema pugilístico, en Juegos Olímpicos ha sumado 14 preseas, resaltando los 2 únicos oros obtenidos en México 68 con Diego Roldán y Ricardo Delgado Nogales, aunque resulta extraño que siendo potencia y con una considerable cosecha de medallas, desde hace 40 años, no teníamos a un paisano en una final.
En esta edición, Marco Verde rompió dicha racha negativa, al colgarse la plata de forma honrosa, recordando que nuestro país tiene con que, para competir en lo alto en el boxeo, que, si bien se forja en circunstancias totalmente distintas el boxeo olímpico al profesional, el talento sigue brotando, solo habrá que encontrar la fórmula adecuada para asegurar un desarrollo y preparación idóneas para conseguir condiciones óptimas que propicien a resultados positivos.

La grata sorpresa del judo
Como en casi toda competición de esta índole, tiende a haber alguna sorpresa o revelación por parte de México, ese atleta o disciplina que quizá, no tiene los reflectores para la mayoría del público, aunque no por eso, no dejan de tener calidad o posibilidad de sobresalir e incluso pelear una presea.
Este particular caso sucedió con la judoca Prisca Awiti, de padre keniata y madre mexicana, nacida en Londres, Inglaterra, pero defendiendo los colores de México, con quien ya había conseguido algunas medallas en juegos panamericanos, pero que en París dio la campanada.
Hizo que todo un país, mientras desayunaba la mayoría, se mantuviera expectante, logrando una valiosa medalla de plata, la primera en la historia en este deporte y que puede dejar un precedente importante para el futuro.

Se quedaron sin medalla
Para el deporte mexicano, es complicado embonar la palabra “fracaso”, cuando hay esta temporada olímpica, sabedores de lo difícil que resulta consolidarse como atleta profesional, se convierte en toda una odisea, no sólo del atleta en turno, sino también de su círculo cercano que hace hasta lo imposible por cumplir el sueño olímpico.
Aunque en los años recientes hay un deporte que podríamos decir que sí podemos esperar siempre un poco más del resto, y ese es el taekwondo.
Desde Sidney 2000, el taekwondo se convirtió en un deporte pilar en la búsqueda de medallas para nuestro país, pues desde aquel tiempo se han cosechado un importante número de medallas, sumado a que, en competencias centroamericanas, panamericanas y hasta internacionales, México logra sobresalir de forma importante, erigiéndose como una potencia de este deporte.
En París al igual que Tokio, el metal estuvo ausente del taekwondo mexicano, pues el peleador Carlos Sansores, se quedó cerca de conseguir una medalla, en específico de bronce, cuando se podría esperar algo más, pero es evidente que se tendrán que hacer alguna retroalimentación y ajustes, para regresar con todo en las siguientes competencias.
El balance fue agradable, conseguir 5 medallas, superando lo hecho en Tokio 2020, habla de ciertos avances, que, pese a las dificultades, los atletas mexicanos hacen todo lo posible para mantenerse, pues saben que tienen calidad para pelear en serio y dejar muy buenos dividendos.
En el plano general, como personas debemos tener una mayor empatía a con los atletas, saber y conocer que no es nada fácil poder llegar a estas instancias, hay un trabajo y mucho sacrificio que en su mayoría desconocemos, y que solo vemos cuando todo ese trabajo ha valido la pena, haciendo mucho dentro de los entrenamientos, pero sobre todo afuera de los mismos.
Toca turno a nuestros atletas paralímpicos, los cuales no se quedarán atrás y buscarán poner en alto el nombre de nuestro país, porque ellos ya son ganadores de la vida misma, siendo un ejemplo de determinación e inspiración para todos nosotros.
(Fotos Conade).

Periodista deportivo 24/7, gustoso del buen fútbol y y carreras de autos, charla de todo un poco